martes, 13 de agosto de 2013
Con la tinta en la piel
Abrir los ojos, ya de por sí una odisea, transitar por pasos nuevos, queriendo crear, innovar, haciendo del instante mismo la novedad del pasado muerto y la felicidad del futuro incierto, mañanas frías, con la lluvia menudita en el patio de mi casa, como los terrenos baldíos sin columpios ni rodaderos, mañanas prolongadas , mañanas tibias, mañanas desconsoladas, son esas mañanas en que el sol apenas si se ve, son todas esas mañanas que se reúnen en un abrir de ojos, esas mismas que te impulsan al abismo, a la redención, al sí, al no, a dejar el temor, a avanzar, pero esas mañanas que impávidas ya me dejan, me olvidan, me ausentan, me ignoran, mañanas de mañanas, cotidianas, normales, y amorfas, ahhhhh, ser un mañana sincero y puro, simple.
En tu mañana noble etérea y pura, rayos de sol en tu alma!.
Eduardo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.